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PROLOGO
Suele ser bastante común sospechar a los prólogos de benevolencia amistosa. Éste no lo es, por mas que me ligue a Alejandro
laccarino un respeto personal por la honestidad de sus ideas y por su infatigable búsqueda de un mundo mas justo.
Muchas personas persiguen lo mismo en sus estudios y reflexiones, sin que por eso interpreten al mundo contemporáneo de
forma idéntica. Cualquier pensamiento humano está Incurso en esta limitación, y mucho mas cuando se trata de rastrear la explicación
por la línea historicista de la causalidad y la venidera por la vía de los futuribles filosóficos disponibles o la de un final
sobrenatural prometido.
El libro de los hermanos laccarino contiene muchas ideas originales y algunas ya conocidas,
pero en uno u otro caso, son revulsivas, esto es, "producen una reacción espiritual profunda y rápida", como lo explica el
diccionario español.
La obra rechaza el modelo cíclico del tiempo proveniente del pensamiento griego y acepta el modelo de la visión cristiana
de la historia, según la cual el tiempo comienza con la Creación y se consuma con el Juicio Final, por lo que la historia
debe considerarse como una etapa intermedia entre ambos extremos.
En ese transcurso la continuidad le permite descubrir una lucha por e! poder, entendido como un encadenamiento de sucesos
y épocas, conscientes o subconscientes. Que seria la clave de este proceso y que se manifiesta en varias formas actuales,
como la economía globalizada. la corrupción moral, el monopolio de las empresas, las corporaciones, el dominio de las finanzas
internacionales, el empobrecimiento y endeudamiento paulatino de los pueblos subdesarrollados.
Si me equivoco, ésta es la tesis fundamental de los autores que merecerla cuando menos una lectura curiosa y desapasionada.
Carlos A. Loprete*
*Doctor en Filosofía y Letras

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